«Piero es un niño de siete años lleno de alegría, fuerza y ganas de vivir.
Al nacer, tuvo una complicación durante el parto que le causó una falta de oxígeno en su cerebro (hipoxia perinatal), dejando como consecuencia una parálisis cerebral infantil hipotónica, desde entonces, nuestro camino ha estado lleno de retos, aprendizajes y mucha fortaleza.
A los tres años tuvo su primera convulsión por lo que también fue diagnosticado con epilepsia, condición que hoy controlamos con medicamentos y a sus cuatro años, debido a constantes neumonías, fue necesario realizarle una gastrostomía para proteger su salud y mejorar su alimentación, una situación difícil que, gracias a Dios y a los cuidados recibidos, hoy ya está superada.
Desde sus primeros meses de vida, Piero ha necesitado terapias constantes para avanzar en su desarrollo. Sin embargo, entre hospitalizaciones y dificultades con autorizaciones y atención domiciliaria, muchas veces sus procesos han tenido que detenerse. Como mamá, he intentado continuar sus ejercicios en casa con lo que he aprendido, pero sé que él necesita más.
Piero crece rodeado de amor y compañía. Tiene una hermanita de 4 años que lo adora, lo pechicha y comparte con él momentos llenos de juegos y alegría. Vive junto a sus abuelitos y conmigo, su mamá, formando un hogar que día a día lo acompaña con paciencia, cuidado y mucho amor. Aunque su papá no vive con nosotros, siempre está presente, trabajando con gran esfuerzo para apoyarlo y brindarle todo lo que necesita.
Piero tiene un enorme potencial. Sueño con verlo fortalecer su cuerpo, lograr sostén cefálico y mantenerse sentado por sí solo y si Dios lo permite, algún día caminar. Cada día me demuestra su valentía, su fuerza y sus ganas de vivir la vida.» En casa trabajamos con el balón, le hago ejercicios para que sostenga su cabeza y fortalezca el tronco, lo ayudo a sostenerse sentado, lo roto entre su silla y el tapete, le hago estiramientos y masajes en sus extremidades, le hago baños con espuma y juguetes para estimularlo, le doy paseos en las tardes por el parque y bailamos abrazados con la música que le gusta. Psicóloga Natalia Africano NO «Cada oportunidad que se abra para Piero representa un paso más hacia su independencia y bienestar, el contar con el Gimnasio de rehabilitación sería una gran oportunidad para trabajar con constancia y ayudarlo a lograr grandes avances desde casa porque para nosotros más que una herramienta de trabajo es una esperanza.
Piero es un niño que tiene mucho potencial, tiene mucha fuerza, pero por todas las complicaciones del camino no se han logrado los avances deseados, yo sé que con los conocimientos que tengo y con el apoyo de especialistas y el equipo de fisioterapia, Piero podrá progresar a nivel motriz y mejorar su calidad de vida.