Cristian, un niño con parálisis cerebral, vivió junto a su mamá Viviana el miedo del sismo del 10 de agosto. Hoy necesitan apoyo para reparar su vivienda y continuar con su rehabilitación.
Cristian es un niño que combina la seriedad con la alegría y que, a pesar de los desafíos que ha enfrentado, posee una valentía enorme para vivir cada día. Cristian tiene parálisis cerebral y es profundamente amado y consentido por su mamá, Viviana, quien lo acompaña y cuida con todo su corazón. Para Viviana, Cristian es su rayito de sol, ese pequeño que llegó a su vida para enseñarle el verdadero significado del amor y de la vida. Su existencia ha hecho que cada día sea más llevadero, hermoso y lleno de aprendizajes.
Juntos han crecido de una manera maravillosa, compartiendo experiencias, aprendizajes y momentos que han fortalecido profundamente su vínculo. Viviana es una mujer aferrada a la vida a pesar de todas las dificultades y de enfrentar una pobreza extrema, es una mamá cuidadora 24/7 que encuentra en Cristian su mayor motivación para seguir adelante.
Actualmente viven en Cali, Valle del Cauca y, recientemente, enfrentaron uno de los momentos más difíciles que han vivido como familia: el sismo ocurrido el 10 de agosto de 2026. En ese momento, Cristian se encontraba comiendo cuando comenzó el movimiento. Viviana sintió miedo y nervios al ver a las personas correr, gritar y llorar. Intentaba desconectar a Cristian de la gastrostomía., pero los nervios y la situación hicieron que fuera muy difícil actuar con rapidez. Salir de la vivienda tampoco fue sencillo, por lo que permanecieron dentro mientras observaban los fuertes movimientos y el desespero de las personas en la calle. Cristian también sintió miedo. Al ver a las personas correr y escuchar los gritos y el llanto, y qué él no pudiera moverse por su condición lo dejó paralizado, sin comprender qué estaba sucediendo. Por unos momentos, Viviana sintió que todo podía venirse abajo y que podría perder lo más importante de su vida.
En medio del miedo y la angustia, Viviana se aferró a Dios y pidió que todo saliera bien. Y así fue. Hoy, gracias a Dios, ambos se encuentran bien de salud, aunque la vivienda sufrió daños que ahora representan una nueva dificultad para esta familia.
Hoy, Viviana y Cristian están tomados de la mano, buscando personas de buen corazón que quieran unirse a esta hermosa causa y acompañarlos en este momento de dificultad a arreglar su vivienda.
Actualmente necesitan apoyo para reparar la vivienda en la que viven, o encontrar un nuevo hogar donde puedan vivir dignamente y con mayor seguridad.
Además, Cristian necesita fortalecer su proceso de rehabilitación. Contar con un Gimnasio de Rehabilitación en casa, representaría para él una gran oportunidad para continuar sus terapias de manera segura y acompañada.
Recuerda que un pequeño aporte puede convertirse en un techo, un alimento, una terapia, un medicamento, un elemento para su rehabilitación o una oportunidad para que Viviana y Cristian, este hermoso luchador, puedan seguir adelante en condiciones dignas.
Hoy puedes ser parte de su historia. Un granito de arena puede convertirse en esperanza y ayudar a que este rayito de sol continúe iluminando la vida de su mamá, apóyanos.