Mikeyla, una niña con parálisis cerebral, perdió parte de su hogar y los materiales de trabajo de su mamá tras el terremoto. Hoy necesitan apoyo para reconstruir su vivienda, continuar sus terapias y recuperar su fuente de ingresos.
Mikeyla es una niña alegre, risueña y llena de ternura.Ha enfrentado la parálisis cerebral como una verdadera guerrera, demostrando que su condición no define la grandeza de su corazón. Aunque no habla, no come sola, no controla su tronco, y permanece el 100% de su tiempo en cama; encuentra muchas maneras de hacerse entender y expresar lo que siente. Es una niña muy empática; cuando ve a su mamá triste, se acerca y le regala abrazos que dicen más que mil palabras, habla con sus ojos.
Mikeyla vive junto a su mamá, Yasmin, en Yumbo, Valle del Cauca, en un hogar de escasos recursos, y lamentablemente uno de los departamentos más afectados por los efectos devastadores del terremoto en Colombia.
Recientemente, ambas vivieron momentos de mucha angustia. Además del miedo y la incertidumbre, la familia sufrió daños que afectaron directamente su posibilidad de vivir dignamente y generar ingresos: el lugar de residencia de Mikeyla quedó destruido, y cada día que pasa es un desafío para enfrentar el paso de la lluvia que irrumpe sin piedad su vivienda.
Yasmin es estilista y trabaja realizando keratinas, manicure y otros servicios de belleza para mantener a su hija. Durante el sismo, parte de los productos y materiales con los que trabaja también se dañaron, por lo que actualmente no puede continuar trabajando como lo hacía antes.
Hoy, Yasmin se aferra a Dios y a la solidaridad de quienes quieran unirse a esta hermosa causa.
La familia necesita apoyo para arreglar su casa, abastecerse de alimentos, medicamentos y otros elementos esenciales, garantizar la continuidad de las terapias de Mikeyla y recuperar los materiales de trabajo que le permitan a Yasmin volver a generar ingresos y continuar sosteniendo a su familia.
Sí para las personas que tienen todas sus capacidades para evacuar sus lugares cuando suceden estos sucesos tan lamentables puede ser relativamente fácil, para una madre y una niña con parálisis cerebral como Mikeyla, evacuar es imposible, Por eso, uno de sus grandes sueños es contar con un espacio adecuado en casa en condiciones dignas, donde pueda continuar su proceso de rehabilitación de manera segura complementado con el gimnasio de rehabilitación en casa.
Hoy queremos invitarte a ser parte de esta historia. Un pequeño aporte puede convertirse en un techo, un alimento, una terapia, un medicamento, un elemento para su rehabilitación o incluso en una oportunidad para que Yasmin pueda recuperar su trabajo y seguir adelante junto a Mikeyla.
Un granito de arena puede hacer una gran diferencia, cada pequeño apoyo cuenta para sostener a Mikeyla en sus insumos, cuidados y necesidades diarias mientras se encuentran lejos de su hogar. Tu generosidad y solidaridad no solo aliviarán el peso de esta madre entregada, sino que le devolverán a esta pequeña guerrera la oportunidad de seguir luchando por su salud y soñar con el anhelado reencuentro de toda su familia.