Martín Alejandro Vásquez tiene 17 años y vive en Bogotá junto a su mamá y su hermanito Emmanuel, quien también tiene una discapacidad. Su mayor compañía ha sido siempre su familia, quienes día a día lo rodean de amor, cuidado y esperanza.
Cuando era pequeño, Martín caminaba, corría, hablaba y disfrutaba de su infancia como cualquier niño. Sin embargo, a los 5 años fue sometido a una callosotomía completa debido a una epilepsia refractaria, una cirugía necesaria para controlar las crisis que padecía. Aunque el procedimiento ayudó en su condición, dejó como secuela una cuadriplejia que cambió por completo su vida, limitando su movilidad y haciéndolo dependiente de una silla de ruedas.
Desde entonces, su familia ha luchado incansablemente para brindarle las terapias y los cuidados que necesita. Actualmente realiza ejercicios pasivos en casa, pero requiere un proceso de rehabilitación constante que le permita mantener y mejorar su calidad de vida.
A pesar de las dificultades, Martín conserva una alegría que inspira. Ama profundamente la música, disfruta los juegos con sonidos, le encanta que le canten, salir de paseo y vivir nuevas experiencias. Cada melodía, cada voz y cada momento compartido con su familia llenan su mundo de felicidad.
Su mamá sueña con que Martín pueda acceder a más oportunidades de rehabilitación, que le permitan fortalecer sus capacidades y continuar disfrutando de aquello que tanto ama.